Cuando se ha pasado buena porciónde la vida con la pupila alerta observando el ir y venir de la mujer, no es fácil hacerse ilusiones sobre la norma de sus preferencias.
Cuando se ha pasado buena porciónde la vida con la pupila alerta observando el ir y venir de la mujer, no es fácil hacerse ilusiones sobre la norma de sus preferencias.